martes, 23 de abril de 2013

El amor te deja sin palabras (Feliz día del Libro)
























Debe haberles pasado alguna vez lo de querer escribir sobre algo (o para alguien) verdaderamente importante y sentir que sus palabras no son suficientes.

Cuando me senté a redactar el post de hoy tuve esa sensación. Después de haber visto a lo largo del día a buena parte de mis conocidos compartiendo imágenes sobre libros y hablando de ellos, me pregunté qué más se podría decir sobre el tema sin ser tan reiterativo. En la red, la gente conversaba sobre la importancia de los libros, mencionaban los que más les gustaron e incluso aquellos que no les dejaron un buen recuerdo. Los lectores disentían, defendían sus posturas con ese grado de pasión que traen consigo los sentimientos verdaderos. Era muy lindo ver todo eso. Ver de qué manera la lectura, como el amor, es una experiencia absolutamente personal, moldeada por miles de detalles que nacen de nuestra subjetividad.

No hace falta que yo les hable a ustedes de la fantástica experiencia que es la lectura: ustedes ya la conocen muy bien, ya la han experimentado en sus propias vidas y es ella la que les ha traído hasta este punto del camino. La que les ha convencido de que vale la pena invertir largas horas en la construcción de estructuras de ficción o de pensamiento que otros habrán de desentrañar en algún momento.

A los que leen este blog porque tienen ganas de sentarse a escribir sus propios libros o crear algún tipo de arte, en una fecha como hoy, solamente les hago llegar mis sinceras felicitaciones. Porque no solo han abrazado la literatura como algo que llena de entretenimiento y contenido sus días y noches, sino que desean asumir el noble compromiso de compartir esa maravilla con otros.

El libro es el vehículo de una de las experiencias más magníficas que puede gozar el ser humano: vislumbrar la inmortalidad. Es la palabra destruyendo los límites del tiempo y el espacio. Es la magia que existe en cada uno de nosotros y nos recuerda que somos más de lo que muchas veces creemos.

Por eso hoy este post cortito: porque es día de celebración. Y porque lo mejor que pueden hacer para festejarlo es seguir escribiendo. 

Nunca crean en los amargos que dicen que hay demasiados libros. De las cosas buenas nunca puede haber “demasiado”. 

Además los libros saben encontrar a sus dueños.

¬-(o_Ó)

martes, 16 de abril de 2013

Esos días en que uno se arrastra (Cansancio y falta de energía)



























Todos atravesamos esos días. Días en que no tenemos fuerzas/ganas ni para hacer las cosas que más nos gustan. Días, en mi caso, en los cuales no tengo energía ni para escribir.

Las causas pueden ser muchas y diferentes: estrés acumulado, el trabajo, los estudios, una gripe, la frustración de pensar que no estamos logrando avanzar hacia nuestros objetivos, cuestiones emocionales, sentir que lo que hacemos no nos satisface, actitudes poco positivas de la gente que nos rodea, situaciones complicadas… Y así hasta el infinito, hasta repasar una interminable lista donde aparecen todas las debilidades que uno, como ser humano normal, puede tener.

Hoy es para mí uno de esos días. Y escribir este post me está resultando tan exigente a nivel físico y mental como escalar una pequeña montaña. Pero cuando con el Forajido Nabetse empezamos este blog, fue nuestra elección abrazar el compromiso de postear con regularidad. Por eso estoy aquí ahora, y no durmiendo en mi camita como me gustaría. Porque el camino de hacer lo que nos gusta es tremendamente placentero y satisfactorio, pero exigente y agotador también, la mayor parte de las veces.


martes, 9 de abril de 2013

Literatura entre corridas y disparos (Los lectores de corazón leen en cualquier parte)





























Y cuando digo “en cualquier parte” no me refiero solamente a la ubicación física de uno cuando lee, sino a los diferentes medios y lenguajes a los cuales se puede recurrir en la insaciable búsqueda de historias.

El viernes decidí dedicar “un tiempito” a esa otra actividad que tanto me gusta y muchas veces dejo de lado por priorizar mi vocación de escribir: los videojuegos. Sin darme cuenta, se activó mi modo maniático y cuando decidí parar porque ya estaba “un poco cansada” eran las cinco de la madrugada y había jugado como nueve horas de seguido. Empecé y casi terminé un juego de una sola sentada.

Acepto que no todo el mundo comprenda mi pasión por los videojuegos y que hasta se pregunten por qué hablo de algo como esto en un blog que tiene por objetivo ser un espacio de diálogo –sí, gente, la idea es que ustedes también participen >_< – sobre todo lo que rodea la tarea de escribir. 

Pues precisamente por eso: cualquier experiencia narrativa de calidad constituye un aporte fundamental para todo aquel que desea contar sus propias historias, no importa si ella venga cabalgando en letras o en bits. Diferentes lenguajes, eso es todo, pero el mismo fuego adentro cuando se hacen bien las cosas.


martes, 2 de abril de 2013

Esos tiernos consejos sobre equivocarse (El camino de todo aprendizaje)

























Tiendo a suponer que, como yo, estarán acostumbrados a leer frases que dicen que el fracaso es parte fundamental en el camino del éxito, que sólo no se equivoca quien nada hace y otras tantas similares que tienen como objetivo alentar a quienes las leen a animarse a hacer cosas a pesar de las altas probabilidades de cometer errores e incurrir en fracasos que existen en todas las áreas de la vida.

Pero afrontemos la realidad: a nadie le gusta equivocarse.

Aunque seamos plenamente conscientes de la capital importancia de los errores y fracasos en el camino al éxito en cualquier circunstancia, no podemos evitar esa sensación adentro que nos hace sentir que no somos lo suficientemente buenos y hasta nos invita a darnos por vencidos algunas veces.


domingo, 31 de marzo de 2013

Las Lecturas del Yermo: "La amante de Bolzano" de Sándor Márai






























Se acabó marzo y toca hacer el comentario de la obra que fue mi lectura central del mes. Se trata de una novela que había comprado ya hace unos años por recomendación de una persona muy querida para mí ‒gran lectora y escritora‒ y que se quedó en el estante esperando su turno de ser leído, con esa tierna paciencia que caracteriza a los libros.

Una joya que esperó tranquilamente el momento de deslumbrarme y mostrar sus quilates.

Así que pongámonos nuestras máscaras venecianas y bailemos al compás de las melodiosas palabras de este gran escritor.


martes, 26 de marzo de 2013

Juego cooperativo (Lecciones para una escritora en su primer día de “multiplayer”)

































El domingo por la tarde, al Forajido Nabetse no se le ocurrió nada mejor que agregar otro ítem a mi ya de por sí extensa lista de cosas-que-no-tengo-mucho-tiempo-libre-para-hacer. 

Si me leyeron en ocasiones anteriores estarán al tanto de mi afición por los videojuegos –que no es lo mismo que decir “mi talento para los videojuegos” u__u–, actividad que hasta ese día encaraba como el lector que disfruta en soledad de sus títulos favoritos, dedicándome netamente a las campañas individuales de los juegos. A la “historia”, como suele decirse. Pero las cosas cambian y el progreso nos pone frente a opciones que antes simplemente no considerábamos. Aprovechando la nueva conexión a internet que instalamos en casa –con wi-fi y todo llegó el siglo XXI al Yermo– decidimos probar el multiplayer online de mi juego favorito, Red Dead Redemption.

Así que nos embarcamos a la aventura de recorrer online la vasta y salvaje frontera de los EEUU y México, allá a principios de 1900.


martes, 19 de marzo de 2013

Los sonidos del yermo (Música para las ideas)




Aquí estamos de nuevo, queridos visitantes de este yermo-blog, como todos los martes. Hoy les proponemos tomar una armónica y sentarse junto a nosotros para encontrar la inspiración que viaja en las notas que acompañan nuestro día a día. 

Porque la música está a nuestro lado siempre, haciendo más llevadera la rutina quizás, o despertando recuerdos o arengando sueños. Y así como todos tenemos alguna canción que nos transporta a una época de nuestras vidas o que está ligada a algún instante particular de nuestra existencia, es lógico que también nuestros personajes –si queremos que sean reales y profundos, como seres humanos de verdad– sean alcanzados por la música.

Así que es a los personajes, una vez más, a quienes dedicamos este último post de la primera serie de Tips para desbloquear ideas (Pueden ver los anteriores haciendo clic en los números: -1-, -2-, -3- y -4-)